Pedro Rojas era tremendo, su decisión fue firme, diría más, definitiva, no podía hacer otra cosa, lo habló con sus amigos, con sus enemigos, con su agente literario, en fin, hasta se atrevió a llamar a su hermano al que detestaba por una cuestión de cuernos, pero nada. Estaba vacío, seco, sin nada más que decir. Así que cogió lo más a mano que tuvo, un libro, El perro de los Baskerville, y salió a una calleja estrecha, cerca de una iglesia, esperando alguna suerte de inspiración divina. Montó su chiringuito y se puso a pedir, colocó con destreza la novela de Conan Doyle a modo de triángulo equilátero y encima un cartón donde había escrito con rotulador permanente... sin recursos. Le dieron monedas, bocadillos, latas de cerveza, incluso le hicieron caricias, pero nadie le dijo al oído lo que quería escuchar: “Levántate y anda, coge de una maldita vez papel y bolígrafo y no llores tanto”. Hoy han pasado diez años y tiene más tripa y menos sueños.
viernes, 19 de septiembre de 2014
viernes, 5 de septiembre de 2014
LA RESPUESTA
Solicito,
no,
exijo un poquito de comprensión,
si no creo en dios
sean indulgentes
padre nuestro que estás en el cielo,
si no voto en las elecciones sean comprensivos,
la izquierda y derecha unida jamás serán vencidas,
Nicanor Parra mediante,
no les pido que me salven
eso no tiene remedio,
tampoco necesito un Kalashnikov
ni versos de Neruda
me gustas cuando callas,
guárdenselos para otros,
maldita sea,
vuelvan de las cárceles
riendo y cantando,
y no llamen a mi puerta
no hay nadie,
y no me busquen en los hospitales
no me van las vías intravenosas,
si quieren
miren en los abismos
allí tendrán la respuesta.
lunes, 25 de agosto de 2014
FRONTERA
Recorrer el atardecer en el Mediterráneo como el insomne , despacio, sondeando el último sol del verano, una epidemia de adioses, por eso y por el brillo metálico de las embarcaciones estábamos acorralados. Me cogiste de la mano leyendo las coordenadas del tiempo, lo mismo que hace veinte años. Y la gente supo entonces, como lo sabe hoy, que tu elección estaba avocada a la lógica y no al azar. A nadie le importa ya que un día se te escapara la risa y yo no supiera enjaularla, nada habría cambiado, esas cosas se guardan en el cajón de la ternura. Hoy estás radiante con tu traje de turista, yo construyo castillos de arena, como entonces, también a Bob Esponja, así es esto, las monedas caen de tu mano, tan lejos y tan cerca de ti, en eso hemos quedado.
jueves, 7 de agosto de 2014
ÚLTIMA CENA
Y de pronto se fue la luz, era de noche, Roberto empezó a jurar, se iba a perder el partido del siglo, yo tenía en la olla exprés unas judías verdes con patata, nos sentamos en el sofá y en la penumbra pudimos adivinar los rastros de lo que fue el amor, la encarnizada pasión que un día nos devastó. Le rocé la mano, me besó, le acaricié con la lengua en la oreja, él escarbó nervioso en mis bragas. Habían pasado diez minutos desde el inicio del apagón, ni una palabra, ya no teníamos nada que decirnos, yo estaba llegando al orgasmo, y de pronto, volvió la luz, nos miramos a los ojos, enrojecidos, sin un rastro de risa, entonces, la televisión reapareció en escena con su estruendo impertinente, Messi estaba a punto de marcar un gol para la eternidad, mejor lo dejamos para otro rato me dijo, y pensé que tenía razón, por fin estábamos de acuerdo en algo.jueves, 26 de junio de 2014
COSAS DE ALLÁ
Juan Serna era un tipo solitario y melancólico, y aquella tarde, cansado de recorrer la sierra se detuvo en seco, divisó a lo lejos la silueta afantasmada del viejo molino, la puerta estaba abierta, algo extraño, se acercó andando , de allí salía un viento helado, no era miedoso pero los pelos se le pusieron de punta, tenía una mala vibración recorriéndole los intestinos, acarició con suavidad las crines del caballo, le habló de igual a igual, como despidiéndose, cruzó el umbral de la puerta, preguntó a voces si había alguien, ninguna respuesta ,dentro todo estaba oscuro, avanzó a tientas, y de forma inesperada tropezó con algo y se cayó al suelo, sacó un mechero y se dio cuenta de que el obstáculo era un cadáver, le iluminó el rostro, era él mismo, se quedó inmóvil, quiso gritar y no pudo, quiso llorar y no supo. De esto hace muchos años y hoy la leyenda de Juan Serna sigue transitando por aquí, desde ese día nadie ha vuelto al molino, nadie que lo hay podido contar.domingo, 4 de mayo de 2014
CINCO SEGUNDOS
Conducía el coche por una avenida solitaria, era tarde y del asfalto subía una cortina de agua tenue, vaporosa, tú estabas en el portal con la mirada perdida y los rizos revueltos por las gotas de lluvia, en la radio la voz de Morrissey pidiendo cinco segundos. De golpe me volví a enamorar, estabas guapa como la primera vez y yo ya era un viejo de setenta años, paré a tu lado y te dije, no, al final no te dije nada, me miraste con asco y me levantaste el dedo corazón, había pasado mucho tiempo, treinta y cinco años desde aquella tarde en el hospital cuando aún no nos conocíamos y habías roto a llorar con rabia, abriendo los pulmones al mundo por primera vez, ahora era tarde para nosotros. Aceleré sin mirar atrás, un olor desagradable me subía de la bragueta, me había meado otra vez.
viernes, 18 de abril de 2014
SIN TI LA SOLEDAD SON MÁS DE CIEN AÑOS
Hasta esa noche aquel hombre que dejaba de ser joven no había entendido la frase, “Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo”. Su hijo intrigado le preguntó porqué escribía, y él le recordó los dedos arrugados por el boli bic, el insomnio impenitente, la soledad, el disimulo, la vergüenza y el arrojo de llorar en un rincón el día que iban a matar a Santiago Nasar, o al descubrir el secreto de los amores contrariados de Florentino Ariza y su olor a almendra amarga, las cosas del cólera, las cosas de comer mierda, y los gallinazos rondando, ni siquiera le supo decir a ese niño que le sonreía, porqué se justificaba, a nadie le importaba ya que Melquiades le siguiera visitando en sueños y le dijera que la magia empieza con un folio en blanco y unas gotas de tinta, que siga el baile, ponte una guayabera Gabo,¡ Apunten fuego!
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