lunes, 31 de diciembre de 2012

Llamando a las puertas del cielo





 A dos grados, así, entre la niebla y la arcilla surge El Torico, altivo y fascinante, un tótem remoto, un corazón de bronce bombeando viejos sueños, una puerta dimensional por donde sopla el cierzo, un pulmón que en el invierno de Teruel da calor y recoge las almas con fecha de caducidad.
Y ya no habrá más tardes para tu cámara, para tu voz cavernosa, para tu mirada de niño con más de sesenta, hoy me han dicho que te has muerto, y es una verdad fría como un muro de hormigón, y te has ido sin ruido, sin bronca, sin homenajes, y lo has hecho para siempre, la próxima exposición corre de tu cuenta amigo.



lunes, 17 de diciembre de 2012

Revisiones Obsesiones y otros tributos





Un buen regalo para esta Navidad!!!

Fantasmas




Había sonado la voz autoritaria y firme del padre, el invierno llegaba mordiendo el amanecer, el olor del pan tostado y una luz mortecina completaban el decorado, en un rincón de la calle con la cara llena de lágrimas y el corazón de vergüenza, aquel niño colocaba las cazuelas haciendo un mosaico, sentía por primera vez un dolor desconocido, el de la soledad. Se había refugiado en sus soldados de plástico y en sus libros, pero ya no había vuelta atrás, la puerta de la desgracia se había abierto de par en par, se le ocurrió robar una bicicleta, y a nadie le importó que esa acción fuera un gesto heroico, cargado de dignidad, de las mejores intenciones.
Hoy ya no está el padre, tampoco el niño, sólo queda un fotograma anaranjado quemándose en un desván donde nadie habita.


jueves, 29 de noviembre de 2012

QUINTA DEL SORDO




Porque conspiráis en Callao
con un puñado de poemas
en las manos y en las tripas,
sois el futuro,
desde el Distrito Federal a Buenos Aires
pasando por Santiago de Chile o Lima.
Lleváis tatuada a Jane Birkin
en la punta del corazón
y posáis desafiantes al calor de Vallejo y Parra,
tenéis rock en las venas
y semen en los tinteros.
Preciados se diluye en Lavapiés,
tambores de guerra,
Borges y Leonard Cohen
se citan en La Montera,
un duelo a muerte,
Pequeño Vals Vienés
al sur de Rivadavia.
Y sois descarados y canallas
pero amáis con vergüenza,
Bolañescos y Cortazarianos,
estirpes de cerveza y whisky,
teorías científicas
para ingresar en la astronomía laberíntica de Óscar Pirot
o salir del Manicomio de Mauricio Medo.
Cada tarde os batís en duelo,
y llegáis al amanecer borrachos,
al final creéis que todo es un juego,
hasta que suena el timbre
y otra vez el maldito alquiler.







viernes, 9 de noviembre de 2012

NOCTURNO DE NAIROBI




Desde mi atalaya en el Safari Club
certifico:
Hay bocinas alertando del peligro,
carreteras surcadas por pesadillas,
ojos hambrientos tirados en las aceras,
una reserva de ángeles negros en extinción,
jirafas en el asfalto
y cuerpos en las esquinas
regalando el perverso veneno del deseo.

Una calma de espanto
recorre la dulce crueldad de Nairobi,
galería de maravillas para miopes,
dólares en la yugular
y espectáculo Masai a precio de saldo.
Babilonia construida sobre rastros de cocodrilo,
arrancada de la tierra
como un feto devastado,
soledad de millones de habitantes,
risa devorada por la muerte,
espejo donde arden las grietas del mundo.

Nairobi es el refugio y el horror,
el elixir y la mandrágora,
la garganta dichosa y el espanto,
el sueño y el insomnio,
el milagro de los panes y los peces.

Desde mi atalaya en el hotel Safari Club
habito tu piel imperfecta
y hurgo en tu vagina
añorando la ebriedad
de la primera vez.



miércoles, 31 de octubre de 2012

VOLVERÁN




Ya no estás aquí, y pienso en los besos de sabor amargo, en las súplicas y los te quiero que no nos consolaron, en la cuadratura iracunda de las caricias forzadas, y  en tus dedos escurriéndose, volando hacia otra mano, hacia otro sexo, hacia otro capricho, hacia otro abismo en el que desfallecer.
Avanza la tinta del cielo estrellado, el ruido espermático de la Vía Láctea sobre el recóndito cementerio de Trasmoz, las sombras acechan, las piedras del castillo se resquebrajan con el hielo del anochecer, una despedida silenciosa, una estatua descifrando el horizonte, hay celdas que ni los gorriones se atreven a pisar. 


jueves, 25 de octubre de 2012

QUIS EVADET



Esta mañana he caminado despacio siguiendo tus pasos, como siempre, como cuando el sol se colgaba del termómetro para calentarme la punta de la nariz y tus gafas y tu cara rotunda me devolvían la puerta cerrada de los días felices de la infancia ,y una mano con el dedo perdido en “Érase una vez una guerra fraticida en España” me sujetaba con firmeza y fragilidad. Así es como empecé a creer en la forma infinita de los héroes, recogiendo chatarra en cualquier basurero, cambiando preciosos relojes por baratijas inservibles, contando chistes, haciendo bromas, cincelando el pelo como quien concluye una obra de arte, y haciendo que todas las aventuras fueran posibles.
Un día lejano el cisne cantó, sin ambages, a palo seco. Y con goteros, con cables, con lágrimas alrededor, demostró por última vez qué bello es vivir.